aljechin5 Alekhine contra Trotsky, una partida definitiva

Como todos los nobles rusos, en el momento de la revolución de Octubre de 1917 (también conocida como la revolución bolchevique), Alekhine trató de huir de esas tierras. Al poco tiempo de marchar, fue capturado en Odessa, encarcelado y amenazado con la pena de muerte. Trotsky, el comisario del pueblo, lo visitó en su celda y le pidió que jugara una partida con él.
Alekhine comenta: “Nos sentamos frente a frente y nos dispusimos a comenzar la partida. Le pregunté si deseaba jugar con blancas o con negras. Me hizo un gesto que interpreté como que lo dejaba a mi elección. Me decidí por las blancas y empezamos la partida más emocionante que había jugado en toda mi vida. No es que yo hubiera estado un solo momento en peligro durante el juego, pero sentía la certeza de que de el resultado de la partida dependía mi salvación.”
“No sabía, sin embargo, si debía ganar o dejarme ganar, e hice durante algún tiempo, a propósito, jugadas débiles, para dar a mi adversario alguna probabilidad de victoria. Trotsky levantó una vez los ojos, me echó una mirada fugaz, penetrante, indagadora, continuando después el juego sin decir palabra. Aquella mirada me hizo comprender y, sobre todo, me dejó en la duda de si Trotsky había descubierto mi táctica. Entonces decidí reconstruir la posición jugando como solía hacerlo en otros ambientes. Momentos antes del Jaque mate, Trotsky abandonó. Me hizo una ligera inclinación de cabeza y se marchó acompañado de los guardianes.”
“A la mañana siguiente me fue remitido a mi celda un documento con la firma del Comisario del Pueblo: estaba libre y podía abandonar inmediatamente Rusia. Ésta sin duda slguna había sido la partida más difícil de mi vida y así pude salir del infierno rojo.”

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Con la revolución, Alekhine perdió toda su inmensa fortuna, que incluía propiedades y fábricas de confecciones. Después de esto, según él, la Segunda Guerra Mundial le quitó lo que le quedaba, pero el ajedrez lo acogió para siempre en su seno.