k k Campeonato mundial entre Kasparov y Karpov (1987)

A estas alturas y después de tantos encuentros, el nivel de juego de los dos K se elevó de tal manera sobre sus contemporáneos, que prácticamente durante un tiempo no hubo rivales para ellos, fuera de ellos mismos. A cuanto torneo o evento se presentaban, lograban los primeros puestos. El mismo Kasparov lo ha dicho después que estuvo entrenado por el campeón mundial durante meses; nosotros creemos que durante años.
“Mi equipo y yo pasamos tanto tiempo [en el match del 84] pensando en la forma de juego de Karpov y en qué estrategia emplearía, que, por sorprendente que parezca, yo me sentía como si me estuviera convirtiendo en Karpov” (“Como la vida imita el ajedrez”. G. Kasparov)
En su calidad de campeón destronado, Karpov tuvo que ganarse el derecho a retar al campeón y jugar nuevamente en el torneo de Candidatos. Claro que, según las condiciones existentes, entraba a jugar con el ganador de la semifinal, que esta vez fue el GM Andrei Sokolov.
En los cuartos de final, Sokolov eliminó al GM Rafael Vaganián, con un marcador de cuatro partidas ganadas, cuatro tablas y ninguna perdida. La otra serie se jugó entre Yusupov y Timman, ganada por el primero con un marcador de 4 partidas ganadas, cuatro tablas y una perdida. Entonces la semifinal se jugó entre Sokolov y Yusupov, y fue ganada estrechamente por el primero: cuatro partidas ganadas, siete tablas y dos perdidas.
Ese mismo año, Sokolov le ganó una partida a Karpov en el torneo de Bujovno, y parece que esto lo llenó de un falso optimismo. Pero en la final del torneo de candidatos, jugado en Linares, no pudo repetir esa gracia: de once partidas jugadas, perdió 4 y entabló 7.
Hasta ese momento, por su desempeño, Sokolov estaba considerado como el tercer jugador del mundo, después de Kasparov y Karpov. Pero su carrera después de la década del 90 prácticamente terminó; al menos en el ajedrez de élite. No es aventurado decir que jugadores que prometían tanto como Vaganián, Beliavsky, Yusupov y el mismo Sokolov, fueron opacados por la luz de los dos K.

untitled2 Campeonato mundial entre Kasparov y Karpov (1987)

Para este match del 87, se decidió jugarlo con el mismo formato de 24 partidas. Esta vez la sede fue Sevilla, España, en el Teatro Lope de Vega, “escenario de un drama mudo pero emocionante”, como dijo el comentarista Leontxo García. Era la primera vez que un par de ajedrecistas soviéticos disputaban el campeonato mundial en un país extranjero.
La primera partida terminó en tablas. En la segunda, después de un sacrificio de peón por parte de Karpov, en una posición muy difícil, Kasparov pierde el rumbo. En la novena jugada, Karpov sacrifica un peón y Kasparov piensa durante una hora y veintitrés minutos y no lo acepta. En su desconcierto se olvida de pulsar el reloj, pierde unos minutos valiosos y después cae en una posición de mate inevitable y debe abandonar.
Aunque la tercera partida se declaró tablas en la jugada 19, Kasparov tuvo nuevamente problemas de tiempo. En la cuarta, después de una apertura irregular y con una difícil conformación de peones, Kasparov consigue un peón de ventaja en la jugada 28 y más adelante otro y llega a un final muy favorable y en la jugada 41 consigue que su rival abandone. A petición de Karpov, se toman 48 horas de descanso. En la partida 5ª, al peón dama de Karpov, Kasparov contesta con una defensa Grünfeld. Pero Karpov juega una variante diferente a las anteriores. Y deja sorprendido a su rival. Para la jugada 14 (Dd6) Kasparov pensó algo más de una hora. Sobre esta partida hay un video en You Tube:
http://www.youtube.com/watch?v=8W9GheU0hfY
En él podemos observar a los jugadores en el momento en que Karpov le da un jaque terrible a su rival en la jugada 38 y éste no tiene más remedio que alzar las manos y sobarse la cabeza, en señal de indefensión, antes de abandonar.
La partida sexta es tablas, sin que haya pasado nada especial. En la séptima, Karpov con blancas abre con peón de dama y Kasparov juega nuevamente una Grünfeld. El primero tiene una cierta iniciativa, que no es capaz de conservar, y finalmente entablan.
En una entrevista para el diario Pravda, dijo después Kasparov:
“El séptimo cotejo resultó de los más interesantes y tensos. En ese punto cabe referirme a mi preparación en aperturas. La he cambiado mucho. Para el match anterior me había ejercitado en la Defensa Grünfeld, por cuanto las más peligrosas líneas de esta variante no son del gusto de Karpov. Él no juega semejante ajedrez; un ajedrez en extremo riesgoso para ambos bandos. Mi línea fracasó en aquel match, pues Karpov se las ingenió para herirme en los puntos más vulnerables. En las nueve partidas jugadas según la Defensa Grünfeld, supo ganar tres y empatar seis. Un resultado catastrófico para mí. Por eso, luego de cambiar a fondo mi juego con las blancas, decidí demostrar la validez de nuevas versiones de la Defensa Grünfeld. Otra vez jugamos nueve partidas según esta apertura, pero el tanteo resultó parejo (+1 -1 =7). Como ve, el resultado ha cambiado, aunque mi contrincante había tenido todo un año de preparación.”
De la partida octava, que había sido aplazada en una posición muy difícil para Karpov, también hay un video:
http://www.youtube.com/watch?v=XHqBRslaE90
Vemos a Karpov bajarse muy sonriente de un automóvil blanco, darles un ligero saludo a sus seguidores y pasar afanado a la sala de juego. El árbitro reconstruye la posición en que quedó suspendida la partida y Kasparov la estudia durante 15 minutos, ordenando seguramente los análisis que hizo en el hotel con sus segundos. En la jugada 44 entra en una combinación forzada, en la que cambia caballo y alfil por una torre de su adversario; “normalmente, un mal negocio” –como dice el maestro Leontxo García- pero la posición de la partida era una excepción a esa regla, “porque Karpov tenía el rey muy expuesto y un caballo mal colocado, que más bien parecía un objeto ornamental”. Mientras Karpov está sumido en las más hondas reflexiones, Kasparov se pasea tranquilo por la sala con las manos en los bolsillos. “Enfrentado con su soledad –dice el maestro Leontxo García-, Karpov intenta sacar agua de una piedra. Pero la sequía de su posición era irreversible. Sólo un ajedrecista sabe lo que se puede sufrir en estas posiciones”. Y efectivamente lo vemos meditar largamente antes de parar el reloj y abandonar la sala cabizbajo.
En este momento el marcador está empatado. Las partidas 9 y 10 son tablas.
Veamos la partida 8ª.

Kasparov – Karpov

1.c4 e5 2. Cc3 d6 3. g3 c5 4. Ag2 Cc6 5. a3 g6 6. b4 (esto no es un sacrificio; si se intenta ganar el peón viene el jaque con la dama y las blancas quedan mejor) Ag7 7. Tb1 Cge7 8. e3 O-O 9. d3 Tb8 10. Cge2 Ae6 11. b5 Ca5 (este pobre caballo alternará esta casilla y la b7, sin desempeñar ningún papel importante) 12. Ad2 b6 13. O-O Cb7 14. e4 Rh8 15. Dc1 f5 16. Ag5 De8 17. Axe7 Dxe7 18. exf5 Axf5 19. Cd5 Dd7 20. Dd2 Ca5 21. Cec3 Tbe8 22. Ce4 Cb7 23. a4 Ca5 24. h4 Cb7 25. Rh2 Tb8 26. Ta1 Ca5 27. Ta3 Tf7 28. Dc3 Td8 29. Ta2 Ah6 30. Cg5 Tff8 31. Te2 Ag7 32.Dc2 Tde8 33. Ce3 Ah6 34. Ad5 Ag7 35. Dd1 h6 36. Ce4 Dd8 37. Ta2 Ac8 38. Cc3 h5 39. Ae4 Te6 40. Ccd5 Ah6 41. Cg2 Rg7 42. f4 exf4 (En la rueda de prensa posterior a la partida, Karpov calificó esta jugada como la más desacertada. En verdad, abre el juego en condiciones de inferioridad para él) 43. Cgxf4 Te5 44. Cxg6 Txf1 45. Dxf1 Txe4 (“el mal negocio” de que habla Leontxo García. Nótese que las piezas de Kasparov son más activas y que el rey de Karpov está muy expuesto. Y el pobre caballo de Karpov, que fue y vino entre b7 y a5, sigue ahí sin colaborar en nada, como “un objeto decorativo”.) 46. dxe4 Rxg6 47. Tf2 De8 48. e5 dxe5 49. Tf6+ Rg7 50. Td6. Y aquí no hay nada que hacer para parar las amenazas. 1-0

Diagrama de la posición final:
partida octava posicion despues de la jugada 501 Campeonato mundial entre Kasparov y Karpov (1987)