Nuestros amigos de Zona de Ajedrez, están haciendo un gran trabajo con su web. Como prueba de ello, nos han dejado publicar una de sus mejores entrevistas, nada más y nada menos, que con Leontxo García.
Aprovechando la ocasión, os anuncio que hemos incluido una nueva categoría en la web llamada Entrevistas. Esta categoría como su nombre indica, va destinada a entrevsitas con personajes famosos y no tan famosos del ajedrez.
Ahí va la primera entrevista, realizada por Vanessa Román a Leontxo García:
- ¿Qué prefieres, una pluma o un micrófono?
Me gusta más escribir, pero me resulta más fácil hablar. Escribir con calidad es un acto doloroso porque tienes que pensar en la búsqueda de la perfección (que nunca se consigue). Pero, cuando estás satisfecho del resultado, la alegría es muy grande y lo escrito queda ahí para siempre. Por otro lado, la radio en directo tiene el erotismo de la inmediatez: si te equivocas, se entera todo el mundo, pero si lo haces bien es un subidón de adrenalina. Me gusta mucho recibir correos de escuchantes emocionados de Radio 1 (domingos 09.30) o de El Ágora de Chess Base (domingos, 22.00). Además, con la tecnología moderna de Internet, ahora es fácil guardar los archivos sonoros. Lo más difícil es la tele, porque hay demasiadas cosas que no dependen de ti.
- Cuando estamos estudiando siempre nos ponemos metas profesionales, pensamos en lo que “queremos ser de mayores” ¿Cuales eran tus metas? ¿Se han cumplido?
Desde los 17 años quería ser ajedrecista (o sea, jugador profesional) para gran disgusto de mis padres. Cuando era semiprofesional, con el título de Maestro FIDE y dos normas de Maestro Internacional, descubrí que el periodismo es, para mí, aún más apasionante que el ajedrez. Tuve la suerte de que justo entonces (1983) comenzaba la rivalidad Kaspárov-Kárpov, que me dio de comer durante muchos años. También es verdad que le eché mucho valor, constancia y creatividad. Pero el resultado es que soy un privilegiado porque hago las tres cosas que más me gustan (periodismo, viajes y ajedrez) y me pagan por hacerlas. Hay momentos duros, como en todas las profesiones, y a veces trabajo demasiado, pero yo no tengo derecho a quejarme.
- ¿Cuál ha sido el ajedrecista con él que más has disfrutado entrevistándole y viéndole jugar? ¿Y con el que menos?
Kaspárov: si estaba de buen humor, la entrevista salía sola, y siempre con enorme interés; y verle jugar de cerca era un espectáculo porque representaba a las fuerzas de la naturaleza volcadas sobre un tablero de ajedrez. Con Fischer pasé momentos maravillosos; pero también otros (cuando descubrí su lado negro) muy desagradables.
- Te hemos visto en alguna entrevista defender que el Ajedrez es un buen “antídoto” para enfermedades como el Alzheimer. ¿Nos podrías hacer un breve resumen para aquellos que no conozcan estas propiedades del ajedrez?
Los estudios realizados en el hospital Albert Einstein de Nueva York y en el Clínico de Valencia, las bajísimas estadísticas de ajedrecistas con demencias seniles, las conexiones lógicas (el Alzheimer ataca en primer lugar la memoria y la concentración, precisamente las funciones que más desarrolla el ajedrez) y mis conversaciones con unos 40 neurólogos me llevan a una conclusión: la práctica frecuente del ajedrez mejora el envejecimiento cerebral. Y a una hipótesis: puede retrasar o incluso prevenir el Alzheimer. Demostrarlo científicamente con el 100% de seguridad es difícil, caro y largo. Pero la citada conclusión es suficiente –según los epidemiólogos consultados por mí- para que los poderes públicos se interesen por el asunto, dado que prevenir es mucho más barato que curar.
- Raro es el ajedrecista que no conoce o ha visto “La pasión del Ajedrez” ¿En tus próximos proyectos está el hacer algo parecido?
Mi principal frustración ahora es la falta de tiempo para acometer proyectos. Pero estoy dejando actividades profesionales (balonmano, deportes en general) para poder hacer más cosas en ajedrez. Mi prioridad en cuanto a actividades nuevas es lo del Alzheimer, y tengo dos o tres ideas más, aparte de comentar torneos y dar conferencias, que me encanta. Pero disfruté mucho con “La Pasión del Ajedrez”, y también me gustaría hacer algo parecido.
- ¿Como gran difusor del Ajedrez, qué crees que falta en nuestro país para que este deporte-juego despierte más interés entre el gran público?
Falta un Fernando Alonso del ajedrez, y su creación debería ser la prioridad absoluta de la FEDA. Hace diez años, la Fórmula 1 era muy minoritaria en España; ahora, cualquiera te da una conferencia sobre tipos de neumáticos. Además, nos faltan cantidades industriales de mercadotecnia: tenemos un producto magnífico, y lo vendemos muy mal; hay cantidad de cosas en el mercado mucho menos interesantes y divertidas que el ajedrez.
- No me voy a quedar con las ganas de realizarte esta pregunta, aunque sea una de las “típicas” de Zona ¿Un torneo debe estar enfocado al ajedrecista o al espectador?
El objetivo principal de organizadores y jugadores debe ser contentar a los patrocinadores. Eso implica mimar a la prensa, asegurarse de que haya muchos espectadores, montar actividades paralelas de calidad (sobre todo para los niños), cuidar el eco en Internet, prohibir las tablas sin lucha, etcétera. Cuando todos los jugadores entiendan que no se les paga sólo por su Elo, habremos dado un gran paso adelante. Los mejores modelos son Topálov y Judit Polgar, quienes, además de entregarse en cada partida, atienden con simpatía a aficionados, periodistas y patrocinadores. Por otro lado, mi idea de la urna (Vitoria y Sofía) y la posterior de ponerla en la calle (Bilbao) han sido un gran éxito porque transforman un ambiente monacal en un café-teatro, que es lo necesario para que la gente no se quede en casa viendo el torneo en pijama por Internet. Creo que los torneos del futuro deben ser así. Y si por falta de dinero u otra razón se prescinde de la urna, debe haber una sala de comentarios con pantallas gigantes, aparte de la de juego.
- ¿Cómo nació El Ágora? ¿Nos espera alguna novedad esta temporada?
Fue una idea de Nadja Woisin, la directora de Chess Base en español. La principal novedad de este año es que hay que pagar un euro por escuchar el programa, y la audiencia ha bajado un 90%, a pesar de que la calidad ha aumentado: en los primeros siete programas he entrevistado en exclusiva a Kaspárov, Kárpov, Anand, Topálov, Ivanchuk, Carlsen, Radyábov, Aronián, Spassky, Susan Polgar, Pomar, Kosteniuk, Yifán Hou, Vallejo y un largo etcétera en Bilbao, Madrid, Barcelona, Nálchik y Moscú, aparte de mi casa; he cuidado mucho los comentarios de las partidas, así como la estructura de cada programa. ¿Es que no se puede pagar un euro a la semana por todo eso? Por supuesto que sí, pero la “cultura del todo gratis en Internet” está muy enraizada, y la verdad es que me decepciona mucho. Pero también tengo un grupo fiel de seguidores, y a ellos me entrego con pasión y agradecimiento cada domingo por la noche.
- Ya no se recuerda una partida tuya, eres MF y tienes mas de 2200 ELO FIDE ¿Por qué dejaste de jugar? ¿El ajedrez-profesión te ha saturado para el ajedrez-hobby?
A la primera pregunta ya he contestado antes. En cuanto a la segunda, sí: aparte de la falta de tiempo, mi síndrome de abstinencia está cubierto porque tengo que analizar buenas partidas todos los días para mi columna diaria en El País y para El Ágora. No echo de menos la competición, que dejé hace casi 25 años, y además me conozco: cuando empezó el ajedrez por Internet me enganché y me daban las cuatro de la mañana jugando rápidas, hasta que corté en seco.
- Sé que te voy a poner entre la espada y la pared, pero tú, mejor que nadie, sabes cómo es el mundo del periodismo.. futuro campeón del mundo: ¿Anand o Krámnik? ¿Preferencias?
Salvo que Krámnik se comprometiese a una mayor aportación al ajedrez en todos los sentidos y a no firmar empates sin lucha, prefiero que gane Anand, porque es mejor para la imagen del ajedrez. Este duelo es el precio que la FIDE (y el ajedrez en general) tuvo que pagar a Krámnik a cambio de la reunificación; o sea, es un regalo para el ruso. Dicho eso, Krámnik tiene un talento inmenso y ya demostró en 2000, cuando destronó a Kaspárov, lo fuerte que es en los duelos. Así que no me sorprendería que ganase, sobre todo si Anand no se ha recuperado de su pésima actuación en Bilbao.
- Entre tú y yo Leontxo… ¿Son excéntricos los ajedrecistas?
En general, no. Pero tampoco pretendamos que sean personas normales, en el sentido estricto del término, porque alguien que está apasionado por algo y dedica muchas horas diarias a esa pasión difícilmente puede ser “normal”. ¿Quién es normal? ¿Quién habla de fútbol o de cotilleo de lunes a domingo?
- ¿Quién crees que es el responsable del lamentable espectáculo que ha ofrecido el Campeonato de España, los jugadores o la organización?
Ante todo, los jugadores. Un profesional debe entender que entre sus obligaciones está la de no perjudicar con su conducta a la imagen de su profesión. Hacer tablas sin jugar amparándose en que el reglamento lo permite es indigno y perjudica las probabilidades de encontrar patrocinadores para próximos Campeonatos de España. Por supuesto, espero que la FEDA imponga la regla Sofía (o algo parecido) en sus pruebas oficiales. Es su única jugada en esta posición.
- Como despedida, tienes tres líneas para decir lo que quieras a quien quieras.
Admiro mucho a quienes, como vosotros en Zona de Ajedrez, trabajan duro para mantener un portal de calidad. Y como estoy convencido de que el ajedrez va a crecer en importancia, sobre todo social, espero que podáis beneficiaros legítimamente de ello.
Y ahí van las 5 preguntas más votadas, realizadas por los usuarios de Zona de Ajedrez:
Pregunta realizada por Turu:
Hola, Leontxo:
¿Si tuvieras la posibilidad de cambiar, apretando un simple botoncito, tu carrera profesional por ser un top 10… lo harías?
Pues, francamente… no. Ganan mucho más dinero que yo pero su trabajo es menos interesante: si sumamos el tiempo que dedican a preparar, jugar y analizar cada partida, más los periodos de entrenamiento, etcétera, su vida social tiende a ser escasa.
Pregunta realizada por Peludin:
Hola, Leontxo:
En primer lugar, quiero agradecerle de todo corazón la oportunidad que nos ha brindado para poder conocer un poco más a la persona que hace que esto del ajedrez sea un poco más ameno, divertido e interesante. Felicitarle por el grandísimo trabajo que realiza como periodista de ajedrez, (que no es poco) y preguntarle que fue lo que le impulsó a sumergirse en este grandísimo universo de las 64 casillas blanquinegras. Enhorabuena y que siga siendo tan grande como es.
Muchas gracias, Peludin, me ha llegado usted al alma. Una buena mañana del verano de 1972, en la playa de Hondarribia (Guipúzcoa), a los 16 años, un amigo me dijo que habían abierto un club de ajedrez en Irún, donde nací y aún vivo. Yo jugaba con cierta asiduidad desde los 12 o 13, pero sin darle mayor importancia. Esa tarde llovió, fui al club por curiosidad, y ya prácticamente no salí de allí en todo el verano más que para dormir. En 1975 fui campeón de Guipúzcoa, y ahí empecé a viajar.
Pregunta realizada por Nogal:
Estimado Leontxo, saludos desde Uruguay.
Ya que tu eres siempre el de las entrevistas, ahora nos toca a nosotros…
Quisiera que nos contaras uno o dos recuerdos de tus comienzos en sentirte apasionado por el ajedrez, fue en tu infancia? Como fue eso de comenzar a apreciar toda la pasión y belleza que contiene el mundo del ajedrez para ti?
Hola Nogal, muchas gracias por tu fidelidad. Aparte de la respuesta anterior, recuerdo que sentí una pasión muy superior a la que había sentido antes por el atletismo de fondo y el balonmano, los dos deportes que había practicado intensamente. Descubrir que en el ajedrez no podía echarle la culpa a nadie, que el éxito o el fracaso dependían sólo de mí y de la fuerza de mi rival fue un gran estímulo de superación. Además, aquel verano fue el del duelo Fischer-Spassky, y yo fui uno más, entre millones de aficionados de todo el mundo completamente fascinados. Fue algo mágico, pero también una droga. Después empecé a comprobar que el ajedrez me ayudaba a resolver mejor los problemas de la vida normal, y a viajar, que es la mejor escuela de vida, aunque fuera de torneo en torneo, y me enganché todavía más. Y hoy sigo enganchado, como tú.
Pregunta realizada por Pergoletti:
Hola Leontxo, primero gracias por todo lo que haces por el ajedrez. Imagino que como amante del ajedrez también jugaras…y parece que la mejor y mas rápida manera actualmente es online…Aquí va mi pregunta, imaginando que tengas una cuenta en chessbase o ICC (no te voy a preguntar el nick “secreto”) ¿Cual es tu ELO allí?
Gracias.
Gracias a ti, Pergoletti. Te prometo que lo que he contestado antes sobre esto es rigurosamente cierto. Hace algunos años jugué varias noches seguidas, y nunca más. Hacia el año 1982, con dos normas de Maestro Internacional, mi Elo se acercaba a los 2.400, pero prácticamente ahí terminó mi etapa de jugador, aunque todavía hubo algunos torneos más y partidas por equipos, hasta que me dediqué por completo al periodismo y la divulgación.
Pregunta realizada por Loren:
Hola Leontxo:
Sinceramente, ¿Cree que Francisco Vallejo estará alguna vez entre los 10 mejores ajedrecistas del mundo?
Hace un año le hubiera dicho que no. A pesar de que comenzó a ganar medallas a los 9 años, de que fue campeón del mundo sub 18, y de que Kaspárov, Anand y Topálov me han dicho que si Vallejo trabajase duro estaría entre los cinco primeros, él no estaba por la labor. Pero mis dos últimas conversaciones con él me incitan a dejar una pequeña ventana abierta a la esperanza. Aunque tiene ya 26 años… espero que no sea demasiado tarde.
Muchas gracias por cedernos parte de tu tiempo Leontxo, ha sido un placer poder hacerte esta entrevista.




















UN SALUDO, LEONTXO GARCIA, AMIGO TENEMOS ALGUNAS COSAS EN COMUN. SOY GARCIA TAMBIEN, JUEGO EL AJEDREZ DESDE HACE MUCHO TIEMPO APROX 35 AÑOS EN FORMA INTERMITENTE POR PERIODOS, MI ELO NO LLEGA A 1500. PERO ME GUSTA JUGAR AL AJEDREZ, EL MAXIMO NIVEL LO ALCANZA CUANDO ESTUDIABA EN LA UNIVERSIDAD LUEGO NO JUGUÈ POR MUCHO TIEMPO, DESDE HACE APROX 5 AÑOS ESTOY JUGANDO NUEVAMENTE. EL OTRO PUNTO EN COMUN ES QUE HE ESCRITO EN ARTICULOS DE PRENSA CON RELACION AL AJEDREZ Y LA SALUD MENTAL, SOY MEDICO INTERNISTA Y HE INVESTIGADO SOBRE LOS BENEFICIOS DEL AJEDREZ Y LA SALUD MENTAL. EL AJEDREZ ES UNA ESPECIE DE EJERCICIO AEROBICO QUE PUDE RETRASAR O EVITAR LA ATROFIA MENTAL. LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER ES UNA ATROFIA O DEGENERACION CEREBRAL. Y EXISTE UN PRINCIPIO DESDE EL PUNTO DE VISTA FISIOPATOLOGICO, LOS MEDICOS SABEMOS QUE ORGANO QUE NO SE UTILIZA SE ATROFIA. DE MANERA QUE ES MUY IMPORTANTE SEGUIR RECOMENDANDO EL ARTE Y CIENCIA DEL AJEDREZ A TODAS LA EDADES, PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO INTELECTUAL, MANTENER LA MEMORIA ACTIVA Y EL DESARROLLO DE HABILIDADES COGNOCITIVAS
TRIBUTO A BOBBY FISCHER
Corría septiembre de 1988, estando de vacaciones durante un viaje que realicé con mis compañeros de promoción de la secundaria; en el fragor de esas algarabías solía separarme del grupo para buscar algún retazo de artículo o revista, relativo a un protagonista de un milenario juego. Este fanatismo me acompañaba desde mi adolescencia; y en una de mis salidas, mi búsqueda no resultó vana.
Aún recuerdo la viva emoción que me causó advertir en una librería de Mar del Plata, el libro de Pablo Morán: “Bobby Fischer” su vida y partidas; aquel día había llegado a mis manos la obra que siempre esperé encontrar; y que por muchos años fue mi más preciada bibliografía, junto a la obra de S. Gligoric, Los Campeonatos del Mundo de Botvinnik a Fischer, que fue un apreciado regalo que me hizo mi querido hermano.
Demás está decir que los “devoré” ávidamente, tanto su particular biografía, como la reproducción con sumo deleite de las partidas contenidas; siendo casi una obsesión recopilar todas las que ha disputado, desde los inicios de su carrera, hasta su excitante lucha por el Campeonato del Mundo. No pasarían muchos años en que conseguiría este objetivo. Por aquella época aún discutían en encarnizadas y épicas batallas, la supremacía del trono mundial, los otros dos gigantes, Karpov y Kasparov.
Otro agradable episodio acaecido en mi juventud, fue conocer a una distinguida persona, quien a su vez conoció al mismísimo “Bobby” Fischer, y si eso fuera poco, jugó una partida contra Él! siempre guardaré en mi memoria la narración de mi amigo el MF Aníbal Aparicio (por muchos años el mejor ajedrecista del norte Argentino), cuando Bobby después de derrotar convincentemente en Bs. As. la finalísima del Candidatos a la “Boa” Tigran Petrosian; visitó Salta en octubre de 1971 para dar una sesión de simultáneas. El Joven Universitario Aníbal, era ya por entonces un fuerte ajedrecista, que se ganó el privilegio de participar en la sesión como uno de los rivales de Bobby. Cuenta El, que era una noche intensamente lluviosa, y cuando la desilusión ya imperaba el recinto y se pensaba que el invitado no llegaría, el astro americano de repente hace su aparición! y sin protocolo ni banalidades, instruyó a todos ejecutar por su cuenta e4! “Everybody plays pawn four king!”, y luego de la correspondiente respuesta de sus emocionados rivales, procedió a replicar vertiginosamente de mesa en mesa de las veinte que contempló el evento. No menos interesante le fue contemplar sus peculiares ademanes; y en el tradicional saludo, al estrechar la amplia mano del Gran Maestro y mirar su rostro, dijo ver unos expresivos ojos de penetrante mirada; que presagiaban el devenir de una insólita celebridad mundial. No creo que entonces, le haya afectado mucho a mi narrador (y en realidad a todos sus compañeros!) el resultado deportivo de la contienda, pues acababa de verificar técnicamente, las consecuencias de una “pequeña” inexactitud, en respuesta a una de las líneas abiertas derivadas de la apertura de e4 de las Blancas.
Reitero que mi amigo ya era un fuerte candidato a Maestro, pero el punto es que había estado jugando contra “El Maestro”. Lo suyo realmente fue una experiencia memorable!
Mucho se ha escrito acerca de Bobby, de sus colosales proezas, su prodigiosa memoria, su agresivo, combativo y único estilo, y principalmente su férreo instinto asesino. Pese a todo ello, creo que cada uno de los que admiramos el arte de este inefable ajedrecista, tenemos nuestra propia opinión acerca de su estilo, sus fortalezas y debilidades; y lo que supusiera para la historia del ajedrez, su continuidad después de aquel épico match con Boris Spassky en Reykjavic 1972.
Admito en que antes, durante y posterior a él, existieron jugadores al que los expertos denominan más “brillantes”, como por ejemplo: Alekhine, Bronstein, Tahl, Spassky, Stein, Kasparov y últimamente Shirov. Pero porqué se les considera jugadores más brillantes? En mi modesto entender, estimo que un jugador considerado brillante, es aquel que regularmente ejecuta partidas deslumbrantes, caracterizadas por combinaciones, sacrificios en serie y fulgurantes ataques; pero que pese a que producen una honda sensación estética, las mismas por lo general no resisten profundos análisis, al hallarse en ellos algún hueco u “hole” que descalificaba el llamarlas partidas perfectas; concluyéndose que una partida “brillante” no precisamente es impecable; pero una partida perfecta necesariamente debe ser una auténtica brillantez, por su calidad y desarrollo en conjunto. Es aquí a donde apuntaba la maestría de Fischer, pues su juego era puro y lógico, siempre buscaba la verdad, y la encontraba gracias a su portentosa erudición, a su genialidad en cada fase de la partida y a su profunda capacidad de cálculo; cualidades éstas, que generalmente le reportaba conducir sus partidas con maestría y precisión impecables.
Si consideramos que una partida de ajedrez magistralmente jugada, consiste en una conducción que vincula coordinada y eficazmente todas las facetas del juego (transición de la apertura al medio juego y de éste al final), para cuyo efecto se ha dispuesto de inventiva, creatividad y precisión; la obra así labrada no puede ser menos que una gema, una obra de arte; y una obra así, no puede ser ejecutada invariablemente por un prominente Gran Maestro, sino por un jugador necesariamente genial. Cierto es que Fischer no forzaba (tampoco las evitaba) generar posiciones complejas e inciertas para desarrollar deslumbrantes ataques, pues actuaba según las particularidades de la posición; consecuentemente con ello, si en la misma disponía de una ventaja microscópica pero tangible, optaba por el procedimiento técnico más eficiente, simple pero demoledor, al más puro estilo de Capablanca; cuando la característica de la posición demandaba definición por la vía rápida, infaliblemente desplegaba una fulgurante combinación al estilo de Morphy; y si a su vez, la contienda reflejaba equilibrio; para asirse con la iniciativa, el enérgico juego de Bobby siempre se mostraba combativo, explotando sus posibilidades hasta el límite, forzando a sostener una intensísima lucha hasta el último peón!; semejante tensión sobre el tablero solía quebrantar hasta la más férrea de las resistencias, para luego proceder a su ejecución con una letal secuencia. Muchas víctimas, entre ellos destacados Grandes Maestros, indicaron que les resultaba muy desagradable jugar contra un oponente con un instinto tan asesino. Esta persistencia y voluntad férrea de ganar, recordaba al gran luchador que fue Lasker (el hombre de las grandes circunstancias). Y es que en el juego de Bobby, se fusionaban virtuosamente las cualidades de estos gigantes (especialmente el de Capablanca), pudiéndose sintetizar que su combativo estilo era universal, dominando tanto el juego posicional como el combinativo con una marcada fiereza agresiva; ello consecuentemente le erigió constituirse a Bobby Fischer en el más grande talento natural, que unido a sus inigualables logros y altos porcentajes, le reportó el incuestionable honor de ser considerado el más grande ajedrecista que haya existido.
Empero, la necesidad de tener el control absoluto de la partida, le inducía a no extenderse demasiado en ejecutar movimientos especulativos de extremo riesgo, donde no es posible para ningún humano estimar las consecuencias a través del cálculo; es por ello que en sus partidas no se advierte frecuentes posiciones confusas, sino posiciones propensas a la claridad. De ahí es que resulta difícil señalar sus debilidades, pero como todo ser humano indefectiblemente los tiene, posiblemente una debilidad de Fischer radicaba en que pese a su incomparable comprensión y conocimiento del juego, tenía obsesión por poder dominarlo todo, pero el ajedrez es prácticamente infinito, por lo que es imposible abarcarlo con el cálculo concreto de variantes; puesto que en determinadas situaciones, la posición de una partida indistintamente su complejidad, requiere a veces del aspecto intuitivo, que aunque no le faltaba, generalmente no recurría, porque lo consideraba especulativo; y el hueco que a veces dejaba este afán, era donde sus oponentes ocasionalmente encontraban su oportunidad. Asimismo analizando la causa de sus derrotas, se denota que fueron consecuencia de su pragmática tendencia a aceptar casi ineludiblemente sacrificios de peón (tanto en la variante del peón envenenado de la defensa siciliana, como en la variante Marshall de la Ruy López) pues si percibía que no había razones reales de peligro los aceptaba, pues siempre jugó a ganar; y su gran calidad y confianza en sí mismo le permitía resistir la iniciativa rival, rechazando su ofensiva, para pasar luego a un mortal contraataque; pero esto invariablemente significaba defenderse al borde del abismo, y precisamente por ello, es que a veces se producían sus aisladas capitulaciones.
Entre sus principales logros; puede decirse que fue el candidato al campeonato del mundo más joven de la historia, pues a los 15 años clasificó para el torneo de candidatos, adquiriendo el título de Gran Maestro, el cual por muchos años constituyó un récord; hasta que la jovencísima Srta. Húngara Judith Polgar lo rompió a los 14 años de edad. Fischer fue uno de los pocos GM de la historia en ganar todas las partidas (once) disputadas en un torneo, precisamente en el campeonato de los EEUU en 1963. En Herceg Novi (Yugoslavia 1970) participó en el considerado campeonato mundial de blitz, donde también participaron los mejores jugadores del mundo en la especialidad, ganando por 4,5 puntos de ventaja precisamente sobre su más difícil rival, el ex campeón mundial Mijaíl Tahl; y ante el asombro de todos, fueron los únicos capaces de reproducir de memoria cada una de las 22 las partidas (unos 1056 movimientos) que jugaron en el torneo!
Antes de su gran ascensión al más alto podio, Fischer había establecido un récord prácticamente inigualable; había ganado veinte partidas consecutivas, de las cuales doce fueron ante rivales de elevadísima categoría, como la de los GMs Taimanov y Larsen, endosándoles un respectivo 6 a 0!! Los expertos no lograban explicar aquellos fantásticos resultados y el gran público los aplaudía fervientemente. En la final del candidatos Bobby derrotó convincentemente al hombre más difícil de vencer, al ex campeón mundial Tigran Petrosian, desplegando un nivel de juego nunca antes visto; la precisión, inventiva y la casi ausencia de todo error ajedrecístico convergieron en el juego de Bobby. Ya sólo quedaba Spassky en su camino al título mundial; los rusos se dieron cita para evaluar la situación, ya que dos de sus grandes maestros habían sido literalmente liquidados; por lo que había que preparar de la mejor manera al campeón Mundial para lograr defender con éxito el título; para ello fue imperativo disponerle a Boris de analistas, ayudantes, asesores. Esta tarea se tornó en un compromiso moral el que todos los ajedrecistas del país aporten con estudios y novedades de apertura y variantes. El gobierno estaba seriamente preocupado; por primera vez se amenazaba a la hegemonía rusa, y precisamente de un ajedrecista proveniente del país con quien menos se deseara perder; el orgullo de toda una Nación estaba en juego! Un fantasma recorría el ajedrez soviético, el fantasma de Bobby Fischer.
Por primera vez en aquellos años, el nombre de un ajedrecista se publicaba por todos los medios, rebasando en rating incluso a deportistas de la categoría de Muhammad Alí (campeón mundial de peso pesado), Marck Spitz (campeón mundial de natación y futuro plusmarquista olímpico), Edson Arantes Do Nascimento “Pelé” (Campeón Mundial de Fútbol) y Jackie Stewart (Campeón Mundial de Fórmula I). Nunca antes el ajedrez se antepuso en la prensa mundial de manera tan ostentosa. La genialidad de Bobby Fischer y sus impresionantes resultados, fueron los responsables de aquel boom.
El hasta entonces encuentro más esperado, se llamó “El Match del Siglo” en 1972 en la capital Islandesa de Reikjavic. Spassky estaba magnánimamente preparado, seis meses de intenso estudio e investigación! Su mente portaba una colosal información, había estudiado a fondo el juego de Fischer, y en base a ello prepararon novedades de apertura con los que sorprendería al norteamericano. Los rusos confiaban que su hombre fuerte protegería los intereses de la nación. Todo su pueblo le expresó su apoyo, despidiéndole en el aeropuerto de Moscú, para tomar el vuelo a Reikjavic. Bobby se preparó de manera muy diferente, lo hizo literalmente solo y dio un paso más allá, calculó acertadamente que los soviéticos prepararían novedades en sus sistemas de apertura favoritos; por lo que amplió significativamente la gama de aperturas a emplear en el match.
Después de un comienzo dubitativo, debido a desavenencias de tipo financiero y técnico (iluminación y grabación televisiva del match) con la organización, sobre lo cual se han escrito ríos de tinta; Bobby jugó de manera genial y soberbia, evitó las sorpresas preparadas por su rival, variando en cada partida de una apertura a otra, entre las cuales produjo partidas de singular belleza; Spassky estaba sobrecogido por el completísimo conocimiento del retador; intentó jugar su ajedrez variado y brillante, que en aisladas ocasiones le reportaron éxito, pero estuvo lejos de ser suficiente. Bobby se impuso en el match concluyentemente; la corona de campeón mundial pasó de manos. Es una pena que le haya tocado a Boris Spassky (todo un caballero del tablero) la tamaña responsabilidad de defender para su país el título más preciado; pero no fue su culpa el no defenderlo con éxito; Fischer sencillamente fue superior, en realidad había alcanzado un nivel de juego muy por encima de su tiempo; ya que al decir de Kasparov, Fischer en 1972 se adelantó a su época en 15 años. Esto sólo les está permitido a los genios!
Los Grandes Maestros Miguel Tahl, Efwim Geller y Boris Spassky jugadores de agresivo estilo atacante, fueron los rivales contra quienes más dificultades tuvo; probablemente por ello, es que un hipotético match contra Kasparov (en sus respectivos mejores tiempos), hubiera marcado el más emocionante e interesante duelo de todos los tiempos (gambitos, sacrificios, contra sacrificios, activas defensas, contraataques, jugadas geniales, etc.); cuyo vaticinio del resultado de la contienda, no me aventuro a expresar; pues pecaría de auténtico fanatismo…; pues, sobra y basta con la difícil tarea de predecir el resultado de su abortado match contra Karpov, el mismo que sí intentaré expresarlo; pero me estoy adelantando un poco.
Por ahí leí que el actual campeón del mundo el indio Viswanathan Anand, comparando las carreras ajedrecísticas del undécimo y décimo tercer campeón mundial, dijo que Kasparov es un poco mejor que Fischer…, obviamente, la opinión de Anand es digno de toda consideración y respeto; pero he aquí que no es explícito, “un poco mejor” en qué?, por lo que en mi modesto entender, permítaseme intentar aclarar esta ambigüedad, y discrepar con él por las siguientes razones:
Considerando que Kasparov dispuso de todo cuanto precisó para obtener el máximo efecto en su rendimiento, como ser una portentosa instrucción del mejor maestro al que se puede aspirar (Botvinnik), los mejores ayudantes y analistas, y la invaluable experiencia que le reportó jugar extendidos matches con el más fuerte maestro en el arte del juego posicional (Karpov); prerrogativas éstas, que le permitieron universalizar su estilo y tal experiencia práctica, le propició alcanzar el más alto pináculo. En contraposición, Fischer ha conseguido sus singulares logros, absoluta y literalmente sólo, pues desdeñaba disponer ayudantes, y de hecho no utilizó a los que le asignaron para su enfrentamiento en el campeonato mundial contra Spassky, alegando que “sólo otro Fischer podría ayudar a Fischer!”. Fue un genuino ejemplo de autodidacta, una especie de intrínseca fusión hombre-ajedrez, que estableció sin paralelismo, el mayor distanciamiento en nivel de juego con respecto a sus más fuertes rivales contemporáneos; pero lamentablemente una vez obtenido el máximo galardón mundial, debido a su auto enclaustramiento y ostracismo, no culminó a consolidar su obra y demostrar su posterior hegemonía. Por lo que si Anand quiso decir que Garry al tener una carrera más convincente como Campeón Mundial por el mérito de mantenerse en la cumbre por más de veinte años con sus ininterrumpidos éxitos deportivos, le considera “un poco mejor”, probablemente tenga razón; y en el caso de referirse a lo estrictamente técnico como la calidad de juego, considero que sus niveles en cierta forma llegaron a ser equivalentes, ya que cada uno en su tiempo produjeron auténticas joyas, tanto en el juego de posición como en el combinativo; aunque éstas últimas por cuestiones de estilo, hayan sido más frecuentes en las partidas de Kasparov; denotando empero, que de manera habitual, dispuso a su servicio de la valiosa cooperación de prestigiosos analistas, entrenadores y segundos; ello por supuesto, no desmerece en absoluto su impresionante carrera.
Pero en lo que discrepo completamente con el Sr. Anand, es que si se refirió a lo eminentemente deportivo y fuerza ajedrecística; pues, aunque Garry Kasparov monopolizó convincentemente su dominio en el ajedrez mundial a través de un regular juego brillante, la magnitud de su hegemónica superioridad con respecto a sus contemporáneos, fue inferior al establecido por Fischer. A su vez cabe denotar que para ascender al olimpo, la lucha de Garry se desarrolló en un escenario donde los más fuertes oponentes precisamente fueron sus propios co-nacionales, y no así la concentrada y colosal fuerza de una legión de los mejores jugadores del mundo, apoyada acérrimamente por su gobierno, al que Fischer tuvo que enfrentar y derrotar, en el período de mayor aspereza política (la Guerra Fría entre la URSS vs. EEUU).
Por lo que Sr. Anand por favor excuse Ud. a este modesto admirador suyo, pero por todos los argumentos vertidos, considero que Fischer fue el más grande y genial ajedrecista de todos los tiempos; y en ese contexto, creo que una legión de ajedrecistas no le discutirán que Kasparov no tiene rival, en el segundo puesto; con el respetuoso permiso de Capablanca y Alekhine.
Metaforizando lo alcanzado por Fischer, por su entera devoción al ajedrez; me remito a la célebre versión de la obra de Goethe, El Dr. Fausto, quien vende su alma al diablo a cambio de conocimiento y poder. Fischer en cierta forma, pactó lo mismo a sus 13 años con Caissa la Diosa del ajedrez (justo antes del Torneo de Rosenwald 1956), a quien por su entrega en cuerpo y alma al juego de reyes, habría pedido a cambio el don del mayor talento ajedrecístico jamás brindado a una mente humana. Por lo que parafraseando la dimensión del logro deportivo de Fischer, resulta semejante al resultado del siguiente encargo que le hiciera Caissa: “…, de acuerdo, satisfaré tu petición, pero además me pides ser el Campeón Mundial! pues bien no será una empresa nada fácil; por lo que prepárate para iniciar la obra más grande de tu vida; deja a tu familia y amigos, y sígueme; toma este compendio, estudia y analiza concienzudamente todas las partidas de tus antecesores de todas las épocas, obtén su sabiduría; pero eso sí, tendrás que trabajar solo! luego sal y enfréntate a todos tus contemporáneos; no los temas, respétalos, pues serán los mismísimos propietarios de la hegemonía mundial a quienes derrotar; y en aras de defender para su nación, el monopolio del prestigio intelectual que les pertenece y les es lo más preciado; en bloque y con todas sus fuerzas, te pondrán todos los obstáculos a su alcance; pero tú sigue, no importa cuantas veces caigas, levántate, y vuelve a hacerlo, no hay dolor! lucha enconadamente, pues desde ahora tu vida está en juego; derrótalos y luego hazme testigo de tu gesta con una ofrenda, emulando lo que Julio César hizo: vini, vidi vici; y arrebata el título al Campeón mundial. Hazlo, hazlo pero no olvides que después de tu conquista, honrarás tu compromiso…”
Pese a su arrolladora personalidad y dueño de un difícil carácter, Fischer siempre fue honesto consigo mismo y con sus seres de confianza. Después de alcanzar el objetivo de su vida arrancando la corona del seno soviético; Bobby habría cumplido su compromiso con Caissa…! desapareció del mundo del ajedrez, refugiándose en una secta “La Iglesia de Dios” ubicado en Pasadena (un barrio de Los Ángeles), bajo la custodia de la Sra. Claudia Makarov, quien actuó como un centinela a pedido de Bobby, ocultándolo de todo el mundo.
Creo que muy pocos mortales aceptarían consagrar su vida a semejante objetivo por tan estrecho y espinoso sendero! en esas condiciones hubiera sido una hercúlea y prácticamente imposible tarea incluso para el mismísimo Kasparov, el mejor discípulo (pero tal vez no el mejor autodidacta) de la escuela soviética; pero he aquí, que el encomendado por Caissa se llamó Robert James ”Bobby” Fischer. Quien antes de concretizar el objetivo de tan magnánima empresa, Fischer dominó el ajedrez mundial durante tres años (y cómo lo dominó!), en los mismos ha demostrado una fuerza deportiva excepcionalmente superior, al haber rozado la perfección por la casi ausencia en su juego de todo error ajedrecístico, habiéndole ayudado a su innato y sin parangón talento, el asombroso coeficiente intelectual de 184 (el nivel de un genio!), indicando que su genialidad se codeaba con los de Aristóteles, Da Vinci, Newton y Einstein!. Definitivamente Bobby dispuso de todas las virtudes y cualidades mentales que Caissa anteriormente dotó a sus “geniales predecesores”.
En cierta manera coincido con Kasparov en que posiblemente Fischer “temió” perder su título ante Karpov en 1975; aunque creo que es más preciso decir que dudó retenerlo; pues esta vez el fantasma de la derrota surcaba su mente; pero acaso tener miedo es malo y no es de humanos? acaso alguno de los más grandes logros no se han conseguido por efecto del miedo al provocar la inyección de una fortificante adrenalina que en determinados y excepcionales humanos, les ha estimulado el ardor deportivo?. Fischer era consciente que mientras él estaba alejado de las lides en el tablero (al menos deportivamente), la grandiosa campaña de la extinta URSS, movía cielo y tierra en aras de producir en el firmamento soviético otras estrellas dignas de relevar a la vieja, brillante pero alicaída guardia. Paralelamente de manera ferviente se buscaba producir al talento capaz de recuperar la corona, ahora en manos de occidente y precisamente del país que más dolor les produjo perder la hegemonía. La nueva estrella portaestandarte no les tardó en llegar, cuando después de una exhaustiva serie de matches en el candidatos, se erigiera como desafiante al trono, alguien que convincentemente derrotó a Spassky el otrora contendor de Fischer; no obstante, probablemente Boris no se encontraba en mejor forma que en 1972 aunque haya aducido lo contrario y lo haya corroborado el mismísimo Kasparov (dado el tremendo golpe psicológico sufrido a manos de Bobby en el match del Siglo); seguidamente Karpov consiguió algo similar con Korchnoi. Indudablemente para Fischer el nuevo gigante le era totalmente desconocido, resultándole incómodo la idea de disputar un match contra quien nunca ha jugado partida alguna, y a quien Spassky por experiencia propia, le definió como un Petrosian mejorado, por su excepcional solidez, depurado estilo, y mayor espíritu combativo.
Se sabe que uno de los métodos considerados válidos para evaluar el estilo de juego de un jugador, es relacionando y comparando las similitudes de su juego con el de otros jugadores referentes; bajo este criterio, diversos expertos coinciden que el juego de Karpov es muy similar al de Capablanca, pero tal vez con mayor espíritu de lucha; el juego de Kasparov es afín al de Alekhine, con un mayor dominio del juego de posición; pero el juego de Fischer reunía las características del instinto combativo y asesino de Lasker; la claridad y lógica del juego de Capablanca; y la profundidad de cálculo y capacidad resolutiva del juego de Alekhine. A estas cualidades, sumando su completo conocimiento intrínseco del ajedrez y su casi inhumana sed de estudio y auto superación, le confieren considerarlo técnicamente en el jugador más completo. En contraposición y en detrimento suyo, semejante potencia en su fuerza de juego, fue inversamente proporcional a su estabilidad emocional, por lo que su enemigo más peligroso, se llamaba Robert James “Bobby” Fischer; pues debido a su carácter y temperamento excesivamente individualista, su carrera hacia el título mundial en más de una ocasión se ha visto postergada. La manera siempre consecuente en defender las mejores condiciones para los ajedrecistas, junto a las condiciones que exigía para efectivizar su participación a la invitación de algún torneo; generalmente le reportaba la antipatía de los organizadores; el disgusto de uno de los anfitriones más famosos, fue el del Príncipe Rainiero, quien fue un aficionado entusiasta que se “cabreó” con las exigencias que parecían brotar del cuerno de la abundancia por parte de Fischer, durante el fuerte torneo internacional de Mónaco en 1967.
La disputa del match entre Fischer y Karpov en 1975, despertó gran expectativa a nivel mundial, hasta tal punto que el país anfitrión (Filipinas) que se impuso en la pugna para organizar el match bajo la activa gestión del entonces presidente Ferdinando Marcos, quien ofertó la estratosférica suma de 5 millones de dólares. Todo el mundo esperaba presenciar un combate incluso superior al de Reikjavic, tanto por la inmensa calidad de los contendores, como por el trasfondo político que revestía el nuevo encuentro. La situación ahora era diferente, dado que se intercambiaron los papeles; pues ahora el retador personificaba al país cuyo orgullo había sido hondamente herido tres años atrás; y por ende ardía en deseos de recuperar su anterior hegemonía; y el detentador del título, precisamente representaba al país que en aquellos años se constituía en su mayor rival político.
Esta atmósfera revelaba la magnitud del respaldo que el pueblo soviético proferiría a su nuevo embajador. Y en efecto! a Karpov (por precisas y ardorosas instrucciones del Kremlin a través del entonces Premier Nikita Krushev) le habrían dispuesto a su servicio, toda la maquinaria ajedrecista soviética para su asistencia técnica, dotándole de un colosal apoyo (entrenamiento, analistas, ayudantes, psicólogos, preparadores físicos, material logístico, etc.) para destronar al temible americano.
El futuro campeón mundial Anatoli Karpov poseía un colosal talento, pues en posiciones equilibradas literalmente podía “extraer agua de la roca” para desequilibrar la balanza a su favor y derrotar a sus rivales; asimismo tenía una capacidad extraordinaria para defender posiciones difíciles, como lo ha demostrado en los matches preliminares; posiblemente esta cualidad haya sido una de las razones que infundió inseguridad en Bobby; pues para romper esa solidez, debía estar en óptima forma y ello necesariamente demandaba tener una intensa actividad contra los mejores jugadores del mundo; exigencia que no ocurría desde que se coronó campeón.
Cuando Bobby fue llamado a concertar las condiciones para su match contra Karpov, fue percatable que Fischer perdía progresivamente interés en defender lo que le era más precioso en la vida, pues es comprensible (aunque no aprobable) que Bobby impusiera duras e inaceptables condiciones para jugar el match; esta actitud revelaba tácitamente el argumento con el que encubría su inseguridad y desinterés por defender su título.
Empero a su vez, también me animo a discrepar con Kasparov, cuando indica en el Tomo IV de su magnífica serie “Mis Geniales Predecesores”, que de haberse disputado el match de 1975, Karpov de 24 años lo hubiera ganado. Si bien lo que esgrimo también es una especulación, pero creo que no sin sentido ni argumento. Probablemente Karpov hubiera comenzado ganando el match, dado su óptimo estado de forma por su continuidad deportiva en los fuertes y provechosos matches previos; empero durante el transcurso del match, el “aletargado” Fischer aunque no sin dificultades, paulatinamente habría recuperado su forma (es por eso que impuso la condición de un match sin límites de partidas), hasta permitirle revertir el tanteo del encuentro, gracias a su experiencia, fenomenal espíritu de lucha, genialidad y voluntad reconocidas; pues pese a su retiro, aún estaba en la cresta de su potencial intelectual, y en ese nivel, el mejor Fischer era insuperable. Una hipótesis que corrobore esta afirmación se basa en que Karpov (quien reconoció que en 1975 Bobby era el más fuerte) recibió un importante apoyo (similar al que se le habría brindado ante Fischer) para derrotar al “Terrible” y apátrida Víctor Korchnoi, pero que pese a estas prerrogativas acontecidas en Baguío 1978, no ha demostrado impecabilidad en su juego ni una superioridad tangible, dado que la diferencia de puntuación ha sido ajustada (6 – 5), donde un consolidado Karpov de 27 años, tuvo dificultades para derrotar a un Korchnoi de 47, quien en sus mejores tiempos ha sido derrotado por Petrosian en 1971 y convincentemente por Spassky (10 años atrás) en 1968, y a quienes Fischer literalmente aniquiló entre 1971 y 1972 respectivamente; implicando que Korchnoi en 1978 pese a vengarse en la fase de candidatos de los ya afectados ex-campeones Petrosian y Spassky en 1974 y 1977 respectivamente, no podría en 1978 ser mejor a sí mismo en 1971, cuando era más joven y fuerte (al menos deportivamente). Por ende y ley Transitiva, a su vez, la fuerza de Karpov no podría ser superior a la de un más maduro y experimentado Fischer en la plenitud de sus facultades en 1975. Por lo que de haberse jugado el tan esperado match, Fischer lo hubiera ganado, pero de haber retornado nuevamente al ostracismo, en el siguiente ciclo 1978 o el sub-siguiente en 1981, probablemente Bobby hubiera perdido, pues ante la cismática e inconstancia, no hay genio al que la Diosa y la vida no terminarían por castigar; prueba de ello aunque por diferentes razones, es lo que les pasó en su momento, a los entonces invencibles Capablanca y Alekhine.
Cómo habríamos disfrutado ese encuentro! tanto, que hasta a veces pienso que fue una lástima y gran pérdida para el ajedrez, que no se hayan aceptado esas sus excesivas condiciones, con tal de haberlo vuelto a ver en acción…! Pero vamos, seamos objetivos! ¿Por favor me excusan? pues es el sentimiento de alguien que aún lamenta por lo que pudo ser y no fue.
Pero permítanme continuar; de haber sido Bobby un genio más equilibrado y haber continuado vigente, la ley de la vida se hubiera impuesto, ya por la edad, la disminución de sus fuerzas y el aumento de la de sus rivales, en algún momento hubiera caído (tendrán razón los que sostienen que la CIA, para evitar lo posteriormente inevitable, ocultaron a Fischer…?) ya en manos de Karpov o de Kasparov; ciertamente ello nos habría dolido a muchos y alegrado a otros…, pero que fantásticas luchas habrían producido! Definitivamente durante su reinado siendo un jugador activo, Bobby habría marcado el período más enigmático, imprevisible, emotivo e interesante de toda la historia de este milenario juego. Cuánto perdió el ajedrez con su prematuro retiro!
En 1982 se supo que en Pasadena fue arrestado por ser confundido con un delincuente, cuenta él que fue torturado para forzarlo a que admitiese injustamente su culpabilidad. Posteriormente corrieron rumores que se encontraba en una crisis económica, y que vagabundeaba errante para granjearse sustento, cuando una sola participación en un torneo comercial, le hubiera bastado para asegurar su futuro económico! Pero Fischer era fiel y honesto consigo mismo, nunca el dinero le fue más importante que sus propias convicciones y principios.
Cuántas historias se generaba y ventilaba en torno a su mítica figura! El misterio y el enigma enarbolaron a Bobby Fischer como a ningún otro deportista o personaje, no sólo del mundo del ajedrez.
En el año 1983 se llevó a cabo en Pasadena el Match Final del ciclo de candidatos entre Kasparov y Korchnoi. Que dicho sea de paso, el motivo de organizar el match prácticamente en la casa de Bobby, tenía fines de buscar un contacto y motivar su retorno. Pero no hizo más que distanciarlo, pues ni siquiera el periodista ajedrecista más influyente de aquellos años Dimitrije Bjelica (uno de los más cercanos amigos de Bobby de los años 60), no pudo ocultar su frustración al verse impedido por la Sra. Makarov para tener un contacto aunque sea telefónico con Él. Fischer al saber que sus colegas jugarían en su reducto, no se granjeó ningún “riesgo” esperando que lo buscaran, y huyó hacia Los Ángeles.
Nadie podía ubicarlo, y menos aún tener con algún contacto; todo sobre Él provenían de rumores, por lo que el enigma sobre su paradero incrementaban su leyenda. En cualquier evento ajedrecístico estaba presente su nombre; las tertulias eran amenas, pues hablar del genio era cercano a hablar del escocés William Wallace, o de Ulises, Aquiles u otro héroe mitológico. Pues la pregunta no contestada del millón siempre era la misma, donde está Fischer…? dicen que lo vieron…, que está en Pasadena, y está igual, deformando sus bolsillos con todo retazo de periódico que encuentra sobre artículos de ajedrez; que gana todas las partidas blitz que en secreto juega contra los GMs…!, que está al tanto del acontecer mundial; y que prepara su retorno para restablecer el orden…!
El GM argentino Miguel Angel Quinteros, que acompañó a Bobby en las instancias finales de su match contra Spassky (se le puede ver en un video, sujetando la corona de laurel y subiendo con Bobby triunfante a la nave que los traería de regreso a EEUU), fue quizás el que más contacto tuvo con Bobby, incluso en el período de su auto reclusión; pero era evidente que su amistad era leal, pues no violó su compromiso con Bobby de revelar su paradero y situación; sólo se habría limitado a decir que el genio estaba igual, que no había mermado su nivel de juego y que en partidas blitz era verdaderamente intratable.
Se dijo tantas veces que se tramitaba su retorno a las lides ajedrecísticas, pero para desilusión de sus acérrimos seguidores, siempre se supo que se abortaron las negociaciones, por lo que hasta el más crédulo, ya no creía en su regreso. Estaría escrito el destino que nunca más tornaríamos a verle en su clásica pose, pensando jugadas que volvieran a deleitar al mundo de las 64 casillas?
Fischer Vuelve…!!! decían los titulares de los periódicos en agosto de 1992. Parecía verdad! los trámites organizativos del célebre match de revancha con Spassky en Sveti Stefan estaban en marcha; pero todo podía suceder con el imprevisible Bobby, hasta incluso iniciada la contienda!
Y finalmente volvió! su retorno naturalmente causó honda emoción en el mundo del ajedrez. Como será ahora después de veinte años? seguirá manteniendo su nivel de juego? Después de ganar a Spassky, retará a Kasparov? Eran las típicas preguntas de todo fan. Tras su brillante debut en la primera partida, seguí con gran entusiasmo el desarrollo de todo el match, esperando que después de unas cuantas dubitaciones, recupere finalmente su forma y aplaste convincentemente a Boris, y a soñar en un match con Kasparov (estas emociones acaso se vive dos veces! una película de James Bond dice que sí!) pero no ocurrió de esa manera…! Un balance general después del match indicaba que Fischer ya no era el mismo, pese a que en algunas partidas mostró destellos de su legendario talento, pero la vida siempre pasa la factura, pues su prolongado alejamiento e insuficiente preparación le impidió definitivamente recuperar su nivel anterior; Kasparov dijo que se “fosilizó”. Si bien ya no tuvo el mismo mérito, pero volvió a derrotar por 10 a 5 a su antiguo rival, quien pese a su mayor constancia competitiva, tampoco estuvo cerca de su mejor nivel.
Pese a todo, fue indefectible que se hablaría luego de un encuentro contra Kasparov; pero siendo honesto conmigo mismo, en el fondo ya no deseaba que se lleve a cabo (a nadie hará feliz que destruyan la aureola del héroe que más se admira!), pues no era difícil pronosticar quien hubiera sido el vencedor; inclusive ante un hipotético encuentro con el mismo Karpov de entonces.
El embargo aplicado a la ex Yugoslavia, derivó en la prohibición a todo ciudadano norteamericano de sostener cualquier vínculo o relación comercial con este país; instrucción que fue deliberadamente omitido por Fischer al jugar el match con Spassky en Sveti Stefan en 1992, en parte como repudio a la nación que antaño dedicara su hazaña, y que luego comenzara a herirle de “muerte” con el primer desaire que tuvo al llegar a su tierra, y no ser invitado a la Casa Blanca por Nixon (a quien hasta entonces tanto admiraba); pues definitivamente su esfuerzo y heroísmo no le fueron debidamente reconocidos; pero no por su gente, sino por quienes precisamente le pidieron en nombre de la nación alcanzar la gloria; éste, futuras injusticias y persecuciones, incluyendo desengaños con su iglesia, le fueron minando su mente, provocándole los primeros síntomas de una paranoia crónica que le acompañaría y se agudizaría en las postrimerías de su vida. Estas decepciones indefectiblemente alteraron sus sentimientos, hasta llegar a un enfermizo odio; por lo que consideró que su “enemigo” no podría prohibirle jugar donde él quisiese. Su desacato le supuso arresto con privación de libertad y una multa de $us. 250.000,00
A su huida de la zona embargada y esquivando la sanción, Bobby volvió a desaparecer hasta 1996, año en que su viejo amigo y colega el GM Miguel A. Quinteros, conjuntamente con el entonces Gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, quien mas tarde fuera Presidente de la Nación (se saluda su entusiasmo por el ajedrez) le atrajeran a la Argentina, para presentar la invención de su ajedrez aleatorio, el “Fischerandom” o Ajedrez 960. Hoy existen numerosos simpatizantes de esta modalidad entre GMs de élite; cuya principal característica radica en sortear la posición inicial de las piezas, donde en el desarrollo del juego, pierde valor práctico la erudición de la teoría de aperturas. En las postrimerías de su vida, Fischer desafió a Karpov y Kasparov a un match bajo esta modalidad, pero al parecer, no recibió respuesta alguna.
Después se supo que estuvo por Alemania, Filipinas, Japón y Hungría, donde tuvo contactos con los GM Peter Leko, Amador Rodríguez y las hermanas Polgar (Zsusza, Sophia y Judith), con quienes habría intercambiado ideas y análisis de partidas, descontando que también jugaron algunas. Posiblemente algún día salga a la luz mayor información sobre estos interesantes encuentros.
En el año 2001 ocurrieron penosos acontecimientos para la historia, como aquel fatídico 11 de septiembre con el ataque terrorista a las torres gemelas; en noviembre la triste ida del que fuera integrante de la banda más influyente del siglo XX, el ex Beatle George Harrison. Pero en ocasión de lo sucedido el 11 de septiembre, un exultante ex -ciudadano americano hablaba efusivamente por una emisora de Filipinas, expresando su beneplácito por el suceso. Su paranoia y desequilibrio emocional comenzaron a agudizarse progresiva y vertiginosamente.
Hubo un tiempo en que “alguien” anónimo, regularmente participaba en el ICC, a través de la red internet, jugando partidas rápidas, destrozando a todos abriendo el juego con las prosaicas pero originales jugadas 1. f3?.., 2. Rf2?!… (o su análogo con negras); la víctima más famosa fue el inglés Nigel Short (Sub-Campeón Mundial oficioso en 1993), quien narró que recibió un verdadero aporreo a manos de este misterioso contendiente, a quien entre movimiento y movimiento le preguntó: conoce Ud. a Armando Acevedo? la respuesta no tardó en llegar…, “Siegen 1970” (Acevedo fue un fuerte ajedrecista mejicano contra quien Fischer jugó en la Olimpiada de Siegen – Alemania 1970), Short según dijo, estuvo convencido en un 99% que había estado jugando contra el genio americano; quien posteriormente negó haber sido el aludido “oponente”. A mi juicio Fischer no mintió, pues sentía verdadera aversión a lo falso; y esto en más de una ocasión, quedó demostrado su legítima honradez; por lo que Short debió jugar contra algún poderoso programa, instalado en alguna potente computadora, y obviamente manipulado por un (o unos) hábil técnico, no contrario a Fischer obviamente; pues no pocos responderían al toque, sobre tópicos que solamente revela una previa y sugestiva lectura biográfica…
En julio de 2004 en el aeropuerto de Narita – Japón, fue arrestado al portar pasaporte caduco, pero la razón principal fue la antigua sanción impuesta en 1992 por George Bush (Padre), manteniendo su vigencia George W. Bush (Hijo). Después de meses de negociaciones, finalmente en el año 2005 Fischer adquiere la nacionalidad Islandesa, lo que le permite liberarse de su arresto y radicar en el país anfitrión que fue testigo presencial de su epopeya. En esa época, creo que una legión de ajedrecistas y aficionados, saludamos el exitoso esfuerzo que hicieron gala en dichas tratativas sus antiguos amigos Islandeses, entre ellos Torarinsson ex – Presidente de la organización del match de 1972, Saemi Palsson (guardaespaldas de Bobby durante el match del siglo) y Einar Ernasson Presidente de la Junta Directiva del Grupo de Campañas de RJF, quien llegó a ser de Bobby su más fiel y cercano amigo en Islandia.
El nuevo hijo mimado de Islandia vivió el último período de su vida, deambulando por las calles de Reikjavic entre la biblioteca central y alguno que otro lujoso restaurant. En el mes de noviembre de 2007, se supo que le internaron en alguna clínica de la ciudad con claros síntomas de paranoia y demencia senil, aquejado de una rara e incurable enfermedad renal degenerativa. Sus más allegados encubrieron hasta el último la seriedad de su mal.
Habría pasado las fiestas de fin de año con su esposa Miyoko Watai (Presidenta de la Federación Japonesa de Ajedrez), a quien se agradece haberlo acompañado. Su mal se agudizó a mediados de Enero del presente año (2008). No puedo imaginarme lo triste y amargo que es saber que ya no tendremos un mañana! pues desde hace varios meses atrás, Fischer habría sabido que su salud era irreversible, que la muerte rondaba su alcoba, por lo que prefirió pasar con los suyos el resto de sus días que al cuidado especial y artificial de la ciencia. Desde entonces habría instruido la ubicación de su última morada y las personas que estarían presentes en su entierro. Bobby tuvo un “corazón valiente”, no podía ser de otra manera; pues en El, tanto talento resultó ser proporcional a su entereza; definitivamente incluso en sus últimos días, Fischer demostró su integridad y consecuencia con sus principios, viviendo su vida “a su manera…”
Por lo que trascendía en su entorno, supe que después de su fallido desafío a Karpov y Kasparov para un match bajo su modalidad, Fischer había determinado alejarse definitivamente de todo vínculo ajedrecístico; y recibí con tristeza la noticia de su internación, deseándole pronta recuperación, sumándome a la consigna “dejen en paz al maestro”, “dejen que viva dignamente el resto de su vida” en el país que afectuosamente le acogió. Hasta entonces nos era desconocida la seriedad de su dolencia, por cuanto estaba lejos de pensarse que su vida corría real peligro, pues al menos eso informaban (y no sin razón!) sus allegados. Pero cuando me enteré de su muerte, sólo el deceso de mi padre y de otros seres queridos me causó mayor dolor; me llené de estupor y consternación, no lo podía creer, apenas pude contener que me escurriera un par de lágrimas (dije Fischer no, no, tu nooo!). Así fue, El genio se había ido, pero mientras se juegue al ajedrez, su nombre vivirá por siempre.
Bobby Fischer, verdaderamente no te has ido y nunca te irás, eres el más grande y los más grandes son eternos. Cuánto debiste sufrir amigo! Ya no quiero llorar, porque sé que hoy eres feliz al estar con tu familia (tu madre Regina y tu hermana Joan), y tus amigos Morphy, Steinitz, Pillsbury, Tarrasch, Marshall, Lasker, Capablanca, Alekhine, Euwe, Stein, Keres, Petrosian, Reshevsky, Tahl, Botvinnik, Najdorf, Geller y Bronstein; todos ellos te acogieron, como cuando se acoge al que más se espera.
Gracias Bobby por esas maravillosas horas que viví en mi juventud a través de tus inolvidables partidas. Quizás no fuiste un hombre feliz en tu paso por esta vida, pero hiciste algo grande, lograste en ella lo que te hizo ganar el cielo, el hacernos felices a todos los que amamos el juego que fue tu vida; por lo que pido al Todopoderoso recompensar tu legado.
Te llevaste “64” casillas del tablero y un Rey con quien te trocaste; podrá entonces volver el ajedrez a ser el mismo? No lo sé, pero lo que realmente siento, es que mi pasión por el juego desde lo acontecido ese nefasto 17 de enero, ya nunca será el mismo.
El que escribe estas líneas es un sencillo mortal, y algún día alguien tocará mi puerta y también tendré que partir; y de permitirme la divina providencia estar allí, te buscaré, y seguramente te encontraré jugando algún torneo, aunque marchando segundo, pero tomándote tu revancha ante Tahl…
Adiós amigo, hasta siempre! cuánto te extrañaremos! que encuentres paz eterna al lado del Altísimo!
Dios, Dios espera! no te enojes con el que te empató la partida…!
Autor: Jorge A. Padilla R.
Email: jorgealainpadilla@hotmail.com
Bermejo – Tarija – Bolivia
Me gustó mucho, es una excelente narrativa de Reconocimiento a la grandeza del mayor genio del apasionante juego del Ajedrez, como pienso que fué Boby Fischer, que no lo ha habido ni lo habrá. Saludos.