A pesar de lo aislada que estuvo Rusia durante la época de los zares, contó con uno de los torneos más prestigiosos de su tiempo. Estamos hablando del torneo de San Petersburgo. Sólo eran invitados los jugadores que hubieran ganado al menos un torneo internacional. El torneo se jagaba en dos etapas. Una primera, a una sola vuelta, que era una eliminatoria para la segunda, esa sí a doble vuelta.

Para el año 1914, pasaron a la segunda etapa: Capablanca, con 8 puntos; 2º y 3º Lasker y Tarrasch, 6 1/2 ;  4º y 5º Alekine y Marshall, 6 puntos. Estos puntos se acumulaban para la segunda etapa.  La lista de los eliminados no era menos importante. Estaban Bernstein, Rubienstein, Nimzowitsch, Blackburne, Janowsky y Gunsberg.

Sólo faltaban cuatro rondas para terminar el torneo, cuando se enfrentaron Ccapablanca y Lasker, que ocupaban el 1º y el 2º puesto, respectivamente. En su primer enfrentamiento de la segunda etapa Lasker se había salvado milagrosamente. El primer puesto se definía entre los dos, aunque todavía faltara para la final. Para ganr, a Capablanca le bastaba con hacer tablas; en cambio Lasker necesitaba ganar a toda costa.

Capablanca era un joven de 20 años. Aunque su ingreso en el ajedrez internacional era reciente, había entrado pisando fuerte. Su primera participación importante fue San Sebastián 1911. Tan desconocido era en aquel entonces, que algunos maestros como Bernstein y Nimzowitsch se opusieron a que participara, alegando su falta de méritos. Paradójicamente, esos méritos empezó a hacerlos en la primera ronda con Bernstein y más adelante con Nimzowitsch; y en lo sucesivo fueron sus “clientes” para toda la vida.

Joven todavía, pero ya dueño de un estilo sólido y de una gran habilidad para los finales de juego, no era una presa fácil.  Ni el estilo de Lasker era agresivo.

La fuerza de Lasker había que buscarla en el terreno sicológico; en su conocimiento de las debilidades y las fortalezas de sus adversarios. A tal punto había llegado su conocimiento del estilo de los demás, que se cuenta que en unos comentarios a una partida suya escribió: “esta jugada es muy fuerte  contra Tarrasch, pero sería un grosero error contra Janowsky”.

posicion despues de 7 cxd4 La astucia contra la técnica

Posición después de 7.Cxd4

Después de una apasible variante del cambio, en la apertura española, se ha llegado a la posición del diagrama.

Dice Pachman:  ”no cabe duda alguna de que los espectadores que seguían con enorme interés las jugadas iniciales de la partida, debieron de sentirse profundamente decepcionados. La variante del cambio de damas en la apertura española estaba considerada ya entonces como un incoloro  sistema de llegar a unas tablas”.

El mismo Capablanca ha debido pensar Que Lasker se contentaba con unas tablas. Y es probable que no estuviera muy dispuesto a atacar. Prácticamente, las blancas sólo tiene la ventaja de tener una mejor estructura de peones. Y les conviene cualquier cambio de piezas.

7…Ad6;  8. Cc3 Ce7; 9. o-o o-o; 10. Cb3 Te8; 11. f4 f6; 12. f5!? (limita las piezas negras y va a servir de apoyo para uno de los caballos.)

12…b6 (con la intención de jugar el alfil por b7. Capablanca sigue jugando como para tablas). 13. Af4 Ab7; 14. Axd6 (cambiando cuanta pieza pueda)). 14… cxA;  15.Cd4 Tad8; 16. Ce6 Td7; 17. Tad1 Cc8; 18. Tf2 b5; 19. Tfd2 Tde7 (obsérvese la descoordinación de las piezas de Capablanca).

20. b4! Rf7; 21. a3 Aa8;  22.Rf2 Ta7; 23. g4 h3; 24. Td3 a5?; 25. h4 axb; 26. axb; 27.  Rf3 Tg8; 28. Rf4 g6; 29. Tg3 g5!+; 30. Rf3 Cb6! (ofrece un peón a cambio de contrajuego).

31. hxg hxg; 32. Th3 Td7; 33. Rg3 Re8; 34. Tdh1 Ab7; 35. e5! (libera la casilla e4 para el caballo de c3, la única pieza de Lasker que estaba inactiva).

posicion despues de ab7 La astucia contra la técnica

Posición después de 34...Ab7

35… dxe; 36. Ce4 Cd5; 37. C6c5! (el caballlo ocupaba esa casilla desde la jugada 16 y ahora se rerira para ganar la calidad. La torre no se puede retirar por 38. Cxb7 Txb7 y 39. Cd6+)

37…Ac8; 38. Cxd7 Axd7; 39. Th7 Tf8; 40. Ta1 Rd8; 41. Ta8+ Ac8;  42.  Cc5 abandonan.