A continuación, y especialmente recomendado para los jóvenes alumnos de ajedrez, os presento un recordatorio de las normas de comportamiento que han de observarse en el transcurso de una partida, es decir, en el “fair play”:
- No toques ninguna de las piezas antes de moverla. Una de las reglas del ajedrez es que si tocas una pieza, debes moverla (siempre que sea posible). Así que reflexiona antes de jugar, absteniéndote de tocar cualquier pieza y, cuando te hayas decidido, toma la que sea y muévela. Si crees preciso corregir la posición de una pieza en su casilla, debes avisar de tu intención diciendo: “Compongo”.
- No toques nunca el tablero ni recorras las casillas con los dedos para ayudarte a pensar. Debes acostumbrarte a preparar las jugadas mentalmente.
- Permanece quieto y no hagas nada que pueda distraer a tu adversario cuando le toque jugar a él. No saques algo del bolsillo y te pongas a juguetear con ello, y nunca le hables a tu adversario ni le hagas ninguna pregunta mientras está pensando. Si tienes que moverte, las buenas maneras del juego permiten levantarse sin hacer ruido y estirar un poco las piernas.
- Nunca rectifiques un movimiento, diciendo que: “no es eso lo que realmente quería hacer”. Cuando se ha movido una pieza, movida está, aunque se haya cometido un desastre.
- Nunca muestres impaciencia, por mucho tiempo que le lleve a tu adversario mover una pieza. Permanece tranquilo en tu sitio, y si ves que vas a perder la calma, aléjate del tablero hasta que tu adversario haya jugado; o mejor aún, aprovecha el tiempo para estudiar la situación y planificar la siguiente jugada.
- No te quejes nunca ni busques excusas si pierdes. A nadie le gusta un mal perdedor. Esto no significa que no debas intentar averiguar por qué perdiste. Hablar de ello con tu oponente puede ayudarte a jugar mejor la próxima vez.
Parte de estos recursos han sido extraídos del libro: Ajedrez para jóvenes de WT McLeod & R. Mongredien.













En el ajedrez aquellos que tienen los mejores modales son los que se convierten en grandes jugadores cuando son jovenes, esto se debe a que quien trabaja el ajedrez con honestidad puede apreciar mejor sus propios errores y aprender de ellos. Hay muchas historias sobre cómo los grandes jugadores de la historia prefirieron perder partidas por mantener el respeto al rival, últimamente este respeto veo que se está perdiendo en toda la sociedad, y es terrible que sólo nos fijemos en los resultados y no en los jugadores.
Estoy 100% de acuerdo contigo en este tema.
Antes la gente era muy caballerosa, mientras que ahora, los grandes maestros llegan a hacer trampas, sobornando al rival con dinero y con lo que no es dinero…
Habrá un 1% de ese tipo de personas, pero es que no debería ni haber ni el 0,00001%.
Un saludo